Selfie, el síntoma de un peligroso trastorno mental
El Dr David Veale, psiquiatra en el Hospital de Maudsley de Londres, manifiesta:
"Dos de cada tres pacientes que vienen a mi consulta con Trastorno Dismórfico Corporal tienen una obsesión por los selfies"
En esta misma línea, el psicólogo Jonathan García-Allen, especialista en terapia cognitivo-conductual:
"Tomarse selfies no es una adicción, es un síntoma de trastorno dismórfico corporal, que implica estar constantemente pendiente en su apariencia. Los fans de los selfies pueden estar hora tomando instantáneas para no mostrar ningún defecto posible"
Los selfies son consecuencia de la cultura y el sistema socioeconómico en que vivimos. Hemos sido educados para consumir estética, ocio y espectáculo porque son elementos axiales de una sociedad que tiende a la enajenación de las personas y a la normativización de ciertos criterios sobre la belleza y la diversión. Indudablemente, el interés de estas dinámicas de alienación-consumo constituyen un negocio muy rentable.
No es de extrañar que los valores de las personas en occidente estén influidos por los medios de comunicación y el marketing de las grandes compañías de estos sectores. Esta cultura comporta una serie de trastornos si no se educa a la gente para que pueda prevenir esta forma de pensar. Las patologías asociadas a las nuevas tecnologías irán en aumento en la medida en que tienden a detraer la identidad genuina del sujeto para exponerla a un falso escaparate de aceptación social, cuyo máximo exponente son las redes sociales.
FUENTE:
https://psicologiaymente.net/clinica/selfies-trastorno-mental
Después de lo mencionado, es claro que el uso excesivo de esta práctica ya puede considerarse perjudicial para la salud mental de la persona, además algo muy importante es que la persona cada vez se le distrae con cualquier cosa, esto provocará que el individuo olvide su realidad social, olvide los verdaderos problemas que afectan su mundo intra e interpersonal. Las drogas como el escapismo y la resignación son parte adjunta a este problema de los selfies.
"Dos de cada tres pacientes que vienen a mi consulta con Trastorno Dismórfico Corporal tienen una obsesión por los selfies"
En esta misma línea, el psicólogo Jonathan García-Allen, especialista en terapia cognitivo-conductual:
"Tomarse selfies no es una adicción, es un síntoma de trastorno dismórfico corporal, que implica estar constantemente pendiente en su apariencia. Los fans de los selfies pueden estar hora tomando instantáneas para no mostrar ningún defecto posible"
Los selfies son consecuencia de la cultura y el sistema socioeconómico en que vivimos. Hemos sido educados para consumir estética, ocio y espectáculo porque son elementos axiales de una sociedad que tiende a la enajenación de las personas y a la normativización de ciertos criterios sobre la belleza y la diversión. Indudablemente, el interés de estas dinámicas de alienación-consumo constituyen un negocio muy rentable.
No es de extrañar que los valores de las personas en occidente estén influidos por los medios de comunicación y el marketing de las grandes compañías de estos sectores. Esta cultura comporta una serie de trastornos si no se educa a la gente para que pueda prevenir esta forma de pensar. Las patologías asociadas a las nuevas tecnologías irán en aumento en la medida en que tienden a detraer la identidad genuina del sujeto para exponerla a un falso escaparate de aceptación social, cuyo máximo exponente son las redes sociales.
FUENTE:
https://psicologiaymente.net/clinica/selfies-trastorno-mental
Después de lo mencionado, es claro que el uso excesivo de esta práctica ya puede considerarse perjudicial para la salud mental de la persona, además algo muy importante es que la persona cada vez se le distrae con cualquier cosa, esto provocará que el individuo olvide su realidad social, olvide los verdaderos problemas que afectan su mundo intra e interpersonal. Las drogas como el escapismo y la resignación son parte adjunta a este problema de los selfies.
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